CDMA pierde una batalla, pero no la guerra
CDMA pierde una batalla, pero no la guerra
Gazeta Mercantil/Página C7
Thaís Costa
San Pablo, 11 de Abril de 2003 - Esta semana, al negarle a Vésper la autorización para explotar el Servicio Móvil Personal (SMP) en la banda de 1,9 GHz, como pretendía la operadora, la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) ha detenido en parte el impulso y la velocidad con que venía creciendo la tecnología CDMA en Brasil. Pero no llega hasta sus raíces, que en este momento están bien firmes en el mercado brasileño a través de Vivo, afirma Marcos Pinto Almeida, consultor de Arthur D. Little.
Cuando Qualcomm, el grupo norteamericano que desarrolló de la tecnología CDMA y controla a Vésper, vislumbró en la adquisición de la licencia de SMP una oportunidad de garantizar su espacio en el mercado brasileño, Vivo todavía no había anunciado la decisión de mantener a CDMA como su tecnología de red. Por lo tanto, en ese entonces, Vésper y su operación móvil en SMP tenían fundamental importancia para la supervivencia de CDMA entre nosotros. La situación cambió y, actualmente, el impacto es significativamente menor.
Con sus 17 millones de clientes, Vivo representa la permanencia de esa tecnología en Brasil. La empresa operadora se constituye como la mayor empresa de telefonía celular de América del Sur, con pretensiones explícitas de convertirse en la compañía líder de Latinoamérica, superando a la mejicana Telcel, que tiene 20 millones de usuarios.
"CDMA perdió una batalla, pero no la guerra", dijo Almeida. CDMA eligió a China e India, además de Brasil, para su escalada. Obviamente no fue agradable conocer la decisión de Anatel, comentó Marco Aurélio Rodrigues, presidente de la subsidiaria brasileña de Qualcomm, "a pesar de que hemos analizado todas las alternativas y consideramos el aspecto político que asumió la cuestión", afirmó.
El hecho de que Vésper para telefonía fija se constituya en una operación pequeña, agravado por las limitaciones que enfrentan las compañías-espejo en otros países también, puede llevar al cierre de la compañía en Brasil. "Sin poder compartir una operación móvil en su red de empresa-espejo, Vésper comienza a vivir una situación muy compleja", dijo Rodrigues.
No obstante, el ejecutivo se negó a hacer pronósticos catastróficos. "Estamos en una fase de hacer cuentas permanentemente", afirmó. Se sabe que en Minas Gerais y en el Noreste, la red de Vésper puede ser utilizada por Vivo para hacer roaming. Lo que aún no se ha definido es la conveniencia de mantener una empresa con la única perspectiva de ofrecer roaming.
Mientras tanto, los defensores de GSM, la tecnología adversaria, que disputa el espacio palmo a palmo con CDMA, aplaudió la decisión de Anatel de vetar a Vésper. "Fuimos a Anatel para manifestar nuestro apoyo. El hecho de que se mantenga y respete el marco regulatorio en el que fue apoyado todo el sistema telefónico es una buena señal", afirmó Richard Downes, director de 3G Americas, entidad que representa a GSM en las Américas.
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